Foto Año 2,008  Monumento a la Paz.

Foto 04/02/2011  Monumento a la Paz.

Nuestra ciudad a sido sede parte importante de los acuerdos de Paz en Guatemala, así como la integración del parlamento Centro Americano, pero muchos no conocen la historia de la construcción del Monumento a la Paz de Esquipulas, ubicado al final de la doble vía. El conjunto de tratados para la pacificación de Centroamérica firmados en la localidad guatemalteca de Esquipulas por los presidentes de Costa Rica, Óscar Arias; El Salvador, José Napoleón Duarte; Guatemala, Vinicio Cerezo; Honduras, José Simón Azcona; y Nicaragua, Daniel Ortega.

Primer Acuerdo de Esquipulas

Firmado el 25 de mayo de 1986, en el seno de la Primera Reunión de Presidentes Centroamericanos, en él se estableció la formalización de las Reuniones de los Presidentes con el fin de buscar soluciones comunes en lo relacionado al mantenimiento de la paz y el desarrollo regional; se decidió la firma por parte de todos los países asistentes del Acta de Contadora para la paz y la cooperación en Centroamérica (véase el Grupo de Contadora); además, se reconoció la necesidad de desarrollar esfuerzos de entendimiento entre los países centroamericanos para fortalecer el desarrollo, por lo que se acordó la creación del Parlamento Centroamericano, cuyos integrantes serían electos libremente por sufragio universal directo en el que se respetara el principio de pluralismo político participativo; sus miembros se comprometieron a respetar los derechos humanos, fomentar el pluralismo democrático, la integridad territorial y el derecho de todas las naciones a determinar libremente, sin injerencias externas, su modelo económico, político y social; se propuso la necesidad de dinamizar los procesos de integración económica y social del área, para el mejor aprovechamiento del potencial de desarrollo en beneficio de sus pueblos y para mejor enfrentar las serias dificultades de la crisis que les aqueja; asimismo, se comprometieron a impulsar soluciones conjuntas a los problemas económicos comunes.

La iniciativa de esta primera reunión, así como la de la firma del mencionado acuerdo, recayó en el presidente guatemalteco Vicente Cerezo Arévalo.

Segundo Acuerdo de Esquipulas

Fue firmado el 7 de agosto de 1987, en la Segunda Reunión de Presidentes Centroamericanos que tuvo lugar una vez más en la ciudad guatemalteca de Esquipulas. Ante el éxito de la primera Reunión y la repercusión y muestras de apoyo que ésta suscitó entre los grandes dignatarios mundiales, los países miembros de este organismo se volvieron a reunir con el objetivo de pedir a la Comunidad Internacional respeto y ayuda para la paz y la reconciliación nacional; además se estudiaron temas como democratización, elecciones libres, refugiados, desplazados y desarrollo.

Los cinco países se comprometieron a luchar por la paz en Centroamérica, para lo que intentaron convertir al Parlamento Centroamericano en el símbolo de la libertad e independencia de la reconciliación. Se pidió un tratado internacional que garantizase el desarrollo para hacer duradera la paz, con la idea de que la paz y el desarrollo son inseparables.

Sus medios para lograr la paz pasaron por la reconciliación nacional fundamentada en el diálogo entre los diferentes grupos opositores de cada uno de los Estados; para entablar estos diálogos se confió en las instituciones democráticas, sobre las bases de justicia, libertad y democracia; y se estableció crear los mecanismos que permitiesen, de acuerdo con la ley, el diálogo con los grupos opositores. Se puso como condición indispensable para el diálogo la renuncia a las armas y acogerse a la amnistía. Éste fue el segundo punto del plan de pacificación, decretar una amnistía en cada país centroamericano que lo necesitase. La amnistía tenía que ir seguida de la liberación de los presos que los insurgentes tuviesen en su poder. Amnistía, cese del fuego, democratización y elecciones libres fueron pues los puntos claves de este segundo Acuerdo de Esquipulas.

En cuanto a la democratización de estos países, se aprobó el compromiso por parte de los gobiernos para impulsar dicho proceso, para lo que se obligó a respetar la total libertad de comunicación y eliminar la censura; se respetaría a todos aquellos partidos políticos legalmente constituidos; y por último, se pedía derogar el estado de excepción a todos aquellos países que lo tuviesen en vigor. Se estableció la libertad y el pluralismo electoral.

Se pidió a los países de la zona, tanto firmantes del Acuerdo como no, que cesaran en su apoyo a las fuerzas insurgentes de los países miembros como medio para la pacificación. Los cinco países miembros se comprometieron a impedir el uso del propio territorio y no prestar ni permitir apoyo militar logístico a personas, organizaciones o grupos que intentaran desestabilizar a los gobiernos de los países de Centroamérica.

Para verificar el cumplimiento de los pactos, se constituyó la Comisión Nacional de Reconciliación, la cual tendría las funciones de constatar la vigencia real del proceso de reconciliación nacional, así como el respeto de todos los derechos civiles y políticos de los ciudadanos centroamericanos, garantizados en este mismo documento.

La Comisión Nacional de Reconciliación estaba integrada por un delegado propietario y un suplente del Poder Ejecutivo, un titular y un suplente sugerido por la Conferencia Episcopal y escogido por el Gobierno de una terna de Obispos. El mismo procedimiento de terna se utilizaría para la selección de un titular y un suplente de los partidos políticos de oposición legalmente inscritos. Cada gobierno centroamericano escogería, además, para integrar dicha Comisión, a un ciudadano notable que no perteneciese ni al gobierno ni al partido de gobierno, y a su respectivo suplente.

En resumen, los países firmantes del Segundo Acuerdo de Esquipulas se comprometieron a establecer el alto el fuego, amnistiar a los presos políticos, democratizar sus respectivos países, no conceder apoyo a fuerzas insurreccionales y a no usar su propio territorio para agredir a otros estados.

En reconocimiento a su labor, Óscar Arias recibió el 14 de octubre de 1987 el Premio Nobel de la Paz.