en el Centro Preventivo de la zona 18 fueron cuestionados ayer por representantes de grupos de la sociedad civil, mientras que el director del Sistema Penitenciario evitó hablar del tema.

Después de 24 horas de haber sido ingresado en el reclusorio, el ex gobernante empezó a recibir varios objetos, como un reproductor de DVD, una cafetera y una mesa, lo cual fue considerado por agrupaciones pro justicia como privilegios para un reo.

“El hecho de que haya sido presidente no le permite ser tratado de manera diferente, debe ser considerado como el resto de los reos”, apuntó.

Carmen Rosa De León Escribano, del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible, se sumó a ese rechazo, al mencionar que tales privilegios deben prohibirse.

La captura de Portillo, precisó Colom, “es un mensaje positivo” para este país centroamericano que se encuentra sumido en la impunidad, porque “demuestra que ningún ciudadano está sobre la ley”.

 

Colom agregó que la Fiscalía y los tribunales “deben ser cuidadosos” en los procedimientos que se realizarán en este caso, “y respetar los pasos (legales) para no cometer errores”.

Portillo, cuyo Gobierno es considerado como el más corrupto en la historia reciente de Guatemala, es reclamado por la Justicia de los Estados Unidos que le acusa de haber utilizado el sistema bancario de ese país para lavar dinero procedente del erario público.

En los operativos realizados para lograr la detención del ex mandatario, que se iniciaron el pasado domingo, participaron decenas de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ejército, así como investigadores de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y de la Fiscalía contra la Corrupción.

La Cicig, una comisión de las Naciones Unidas que dirige el jurista español Carlos Castresana, la cual colabora con Guatemala en el combate de los grupos criminales que generan impunidad en el país, participa en las investigaciones en contra de Portillo desde 2007.