Con bromas de mayor o menor calibre se festeja el Día de los Inocentes, fecha que no tiene nada de cómica: la Iglesia recuerda el 28 de diciembre la matanza de los niños menores de dos años nacidos en Belén ordenada por Herodes para deshacerse del Mesías.
Y en Esquipulas varios se despertaron preparados para hacer alguna broma a sus amigos o familiares unas de mal gusto y unas bromas de carácter pesado, pero cuál es el verdadero significado de este día de los Inocentes, 28 de diciembre.

En Estados Unidos y Gran Bretaña la celebración se hace en otra fecha y se llama “April Fool’s Day”, o Día de los Tontos, un nombre más acorde, y se celebra el 1 de abril.

El 28 de diciembre la Iglesia recuerda la matanza de niños, a pesar de que, según los Evangelios, la misma debió haber sucedido después de la visita de los Reyes Magos al rey Herodes, es decir, uno o dos días antes del 6 de enero.

No es la única contradicción: se supone que fueron degollados miles de niños, pero según el censo ordenado por el gobernador Quirino, Belén no tenía por entonces más de 800 habitantes.

Teniendo en cuenta que no nacían más de 30 bebés al año y que la mitad moría antes de empezar a caminar, los degollados por Herodes no debieron haber sido más de 15.

¿Sucedió? Hay quienes lo dudan porque el mayor historiador de la época, Flavio Josefo, no alude a eso en su Historia de Judea. Para muchos especialistas, Mateo pudo haber interpolado en su relato la historia de Moisés, quien fue arrojado en una canasta al Nilo para ser salvado, en tiempos en que el faraón ordenó matar a todos los hijos varones de los esclavos israelitas.

Pero a la vez, esto pudo haber sido una adaptación de la leyenda hindú sobre el nacimiento de Krishna: el sabio Nárada Muni le dijo al rey Kamsa de Mathura que el bebé estaba destinado a matarle, y éste ordenó asesinar a todos los kumaras (en sánscrito, “muere fácil”) de menos de dos años de edad.