MENSAJE CIVICO

Al estar festejando el 188 aniversario de nuestra Independencia Patria, cuando llega el mes de septiembre, como el medio nos absorbe, como que nos sentimos un poquito mas guatemaltecos, o como que cayéramos al jueguito que como todos hacen actos cívicos, nosotros también.

Decimos una infinidad de cosas para alagar a nuestra querida patria, pero únicamente como lo dice el dicho popular “Por salir del paso o porque nos van a dar puntos en esta o aquella clase. Con el respeto que se merecen ustedes y perdonen lo majadero, pero no comparto con ninguno esta actitud debido a que nuestra patria no se merece de ninguno de nosotros migajas o limosnas de civismo, pues si nos decimos llamar guatemaltecos, debemos darlo todo por ella.

Parafraseando la Jura a la Bandera dice, “Bandera nuestra a ti juramos devoción perdurable, lealtad perenne, honor, sacrificio y esperanza hasta la hora de nuestra muerte. Y pregunto donde esta la devoción y la lealtad, si cuando pasa el pabellón frente a nosotros estamos jugando, gastando bromas, comiendo chicle e ignoramos el significado de nuestro insigne pabellón nacional.

Misma situación sucede cuando cantamos el Himno Nacional, al extremo que hay guatemaltecos que aún no se saben el canto nacional; y peor aún a muchos nos da vergüenza cantarlo porque desde su punto de vista es muy largo y aburrido. Pregunto ¿donde quedó nuestro nacionalismo.?

A mas de uno se le estará pasando por su cabeza ¿quiénes son los responsables?

Bueno si de buscar responsables se trata los vamos a encontrar a la vuelta de la esquina, pues son responsables las autoridades, los padres de familia, los maestros, los alumnos los medios de comunicación, ya que éstos últimos nos han invadido con música, con folclore, con tradiciones de países vecinos lo que nos ha hecho caer en contradicciones con nuestra cultura.

Hoy es mucho mas fácil ver a los guatemaltecos bailar “el pasito durangüense” que dicho sea de paso no le veo nada de atractivo, que ver bailar la melodía “el Grito, Luna de Xelajú, “El Ferrocarril de los Altos” y algunas otras melodías guatemaltecas de la inmensa gama de música con nuestro instrumento nacional.

Sin embargo como lo dije al principio: ¿Dónde queda el civismo y el nacionalismo de nosotros los guatemaltecos?, y cuando hago esta interrogante quiero ,que al pasar septiembre, todo terminó, y no pasa nada.

Entonces, es preciso que los guatemaltecos, gobernantes y gobernados, hijos y padres de familia, catedráticos y alumnos nos pongamos el overol, nos pongamos la azul y blanco los 365 días y enfrentemos con responsabilidad; el civismo, el compromiso y el deber que tenemos como ciudadanos de trabajar por el mejoramiento y el bienestar de nuestro país y rescatar los valores que continúan aún dormidos en nuestro subconsciente. O acaso queremos que nuestros vecinos del norte nos vengan a dar una cátedra de civismo y nacionalismo.

En este mes de la patria me permito saludar a los guatemaltecos y guatemaltecas, instándoles a que formemos un solo bloque de unidad y que cada uno de nosotros trabajemos con ahínco desde nuestra trinchera de labores y que hagamos las cosas bien hechas, porque Guatemala se merece eso y mucho mas.

¡QUE VIVA GUATEMALA! Y ¡ QUE VIVA NUESTRA INDEPENDENCIA!

OCTAVIO ESCAMILLA.